Pero, ¿cuál es
la causa? Tal vez no hay que cargar todas las culpas en el aire acondicionado
solamente ya que la ingesta de bebidas
demasiado frías también puede favorecer la aparición de estos síntomas, lo que
no hay duda es que la incorrecta utilización del aire acondicionado tiene mucho
que ver. Con la llegada del calor, en muchos lugares cerrados es prácticamente
imposible sobrellevar las altas temperaturas sin la ayuda de los sistemas de refrigeración,
que hacen que las estancias se conviertan en verdaderos oasis, pero es
fundamental utilizarlo de manera correcta.
Pero el problema más preocupante
se da en los edificios. Existe incluso una patología generada por los sistemas
de climatización llamada Síndrome del Edificio Enfermo, que son un
conjunto de molestias que presentan las personas que ocupan estos bloques. El
sistema de aire acondicionado bien instalado y en buenas condiciones de
mantenimiento no tiene por qué causar ningún tipo de enfermedad. El problema
surge cuando las normas de mantenimiento del sistema no se respetan, ya que se
ensucia, se contamina y se convierte en una especie de ventilador que esparce
por todo el ambiente bacterias y hongos. El aire acondicionado se constituye
entonces en fuente inagotable de procesos de las vías respiratorias, que pueden
ser de origen alérgico o infeccioso. Los peligros se incrementan cuando se
trata de personas con un sistema de defensas débil, que se ven obligadas a
extremar las precauciones.