Porque está visto que la oposición de Boadilla es incapaz de superar el pasado y vive, una y otra vez, recreándose en el lodazal de lo que fue el caso Gurtel en el pueblo y sin querer darse cuenta que aquello pasó; que los culpables pagaron por ello; que el caso fue sobreseído, políticamente, por el pueblo en las últimas elecciones democráticas y que ahora al frente de la corporación hay otros...