Es el caso de Ana y Alex que, tras seis años de relación, decidieron iniciar un proyecto de vida en común para lo cual adquirieron una vivienda en una urbanización de Pozuelo de Alarcón. Dos años, una hipoteca que parece perpetuarse inexorablemente en el tiempo y muchas letras después, estos dos jóvenes han decidido poner a la venta su casa y marcharse a otro municipio más acorde a sus posibilidades.