Vivimos en una sociedad urbana. La población se concentra en las ciudades, donde también se aglutinan los empleos y los servicios. Y mientras, los pueblos se quedan vacíos y se convierten en espacios idílicos, lugares de nuestros antepasados a los que volver para disfrutar del descanso, el silencio y la naturaleza a través de actividades como el senderismo....