Mucho han cambiado las cosas desde que los ahora padres eran niños. Y es que, cualquiera que hoy eche la vista atrás será capaz de recordar aquellos cumpleaños en los que su madre preparaba con gran esmero una merienda que además de los clásicos sándwiches, contenía todo aquello que ni por asomo les permitirían merendar cualquier otro día que no fuese el de su cumpleaños, además, por supuesto,...