La presión
arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias.
Cada vez que el corazón late, bombea sangre hacia las arterias. Su presión
arterial estará al nivel más elevado al latir el corazón bombeando la sangre. A
ésto se le llama presión sistólica. Cuando el corazón está en reposo, entre un
latido y otro, la presión sanguínea disminuye. A ésto se le llama la presión
diastólica.
¿Mi presión arterial es normal?
En la
lectura de la presión arterial se utilizan estos dos valores, las presiones
sistólica y diastólica. Generalmente, se escriben uno arriba del otro o uno
antes del otro. La lectura con valores de:
120/80 o menos son normales.
140/90 o
más indican hipertensión arterial.
Entre 120 y 139 para el número más elevado, o
entre 80 y 89 para el número más bajo es prehipertensión.
La hipertensión arterial no suele tener
síntomas, pero puede causar problemas serios tales como derrames
cerebrales, insuficiencia
cardiaca, infarto
e insuficiencia
renal. Usted mismo puede controlar la presión arterial mediante hábitos de
vida saludables y medicamentos, en caso de ser necesario.
¿Cómo se puede prevenir la Hipertensión?
Maneras simples de reducir su riesgo
mediante la actividad física. Haga 30 minutos de actividad física todos los días.
1.-
Si su presión arterial es moderadamente elevada, 30 minutos de caminata a paso
ligero casi todos los días de la semana quizás le permita mantenerse alejado de
los medicamentos.
2.- Si toma medicamentos para la presión arterial alta, 30
minutos de actividad física moderada pueden contribuir a que funcionen más
eficazmente los medicamentos y a que usted se sienta mejor.
3.- Si no sufre de
presión arterial alta, el mantenerse físicamente activo puede ayudarlo a que su
presión arterial se mantenga normal. Si tiene presión arterial normal pero no
realiza actividad física, tiene un mayor riesgo de padecer de presión arterial
alta a medida que envejezca.
Maneras
de comenzar
1.- El programa de actividad física puede ser tan
sencillo como una caminata de 15 minutos por el vecindario por la mañana y la
noche. En forma gradual, intensifique el programa y fije nuevos objetivos para
permanecer motivado. Lo importante es que lo disfrute y no corra riesgos.
Recuerde que, si se esfuerza demasiado al principio, puede sufrir una lesión y
abandonar la actividad por completo.
2.- Si tiene un problema de salud crónico o
si en su familia hay antecedentes de enfermedad del corazón a temprana edad,
consulte con su médico antes de comenzar un nuevo programa de actividad física.
Aumente la actividad cuando realiza tareas
cotidianas
Utilice las escaleras en lugar del ascensor. Estacione
lejos y camine a su destino, así tiene una
mayor distancia que recorrer. Si utiliza transporte público, bájese una
parada antes.