El autor del crimen, un joven al que se le exige esa
terrible acción para poder incorporarse a la banda, es arrestado. Pero en el
juicio, Nick se retracta de su primera acusación y declara que no está seguro
de la culpabilidad del acusado, pues no pudo reconocer con claridad su rostro
el día del crimen debido a la falta de luz. En realidad, Nick ha desechado la
oferta de una leve condena para el muchacho que le ofrece su abogado, y ha
decidido tomarse la justicia por su mano.