La construcción del Palacio ha terminado. Es 1765 y paseando por las
suntuosas entradas,
los grandes portones, las reales capillas, las colecciones de arte y
las bibliotecas está la realeza española. Los lustrosos jardines y las
soberbias escalinatas de estilo italiano han sido previstas por el arquitecto
Ventura Rodríguez para salvar los desniveles del terreno. Desde el balcón principal, descansando en columnas de estilo jónico, saluda el
Infante don Luis.
Actualmente, la joya neoclásica conocida ahora como el
Palacio del Infante Don Luis,
en honor a su promotor, tiene importantes deterioros en su fachada, sus
jardines y su interior. El edificio fue adquirido por el Ayuntamiento
de Boadilla del Monte en 1998 al último propietario,
Enrique Rúspoli y Morenés,
bisnieto de Luis Antonio de Borbón, para la creación de un Instituto
Europeo de Estudios Superiores de la Cultura y la Comunicación que nunca
se llegó a construir.
La estructura real que tantos daños ha sufrido desde que fue el
Palacio de las Dos Torres,
sobre el que se presupone se edificó el nuevo palacio para el Infante,
propiedad en 1761 de la Marquesa de Mirabal, se ha destinado en el
último siglo y medio a todo tipo de actividades.
Usos y proyectos
Durante la
Guerra Civil fue Cuartel Militar y Hospital de Sangre,
cuando sufrió los más grandes daños, a causa también en parte de un
incendio en sus jardines. En una España devastada, la bella estructura
comenzó a ser utilizada como una
Escuela para niñas huérfanas, haciéndose reformas menores para la adaptación a su uso.
La declaración en 1975 como
Monumento Nacional y
Bien de Interés Cultural
no fue suficiente para conseguir las subvenciones necesarias para su
mantenimiento y mejora. Desde entonces los proyectos más recientes para
su rehabilitación han sido el de 2003 del Ministro de Defensa, Federico
Trillo, para crear una
Escuela Militar Ecuestre, y el polémico de 2006 de la
SGAE para albergar la sede de la Fundación Autor con una concesión demanial de 75 años que fue retirada en noviembre de 2010.
Decadencia e inversión
La decadencia de la construcción que data de 1765, y que fue residencia
principal del Infante don Luis durante 11 años, hasta que tuvo que
marcharse por contraer un matrimonio fuera de la realeza, comenzó
durante la Guerra Civil cuando los bombardeos y la actividad del frente
de Brunete hicieron importantes huellas en el edificio.
El Palacio, de
6.302,15 m² y una
parcela de 71.469,46 m²,
constituye uno de los pocos ejemplos que quedan aún en pie de la
integración completa de lo arquitectónico y lo rural, aunque las
dificultades por las que ha pasado el conjunto dejan fuera por ahora una
restauración completa a corto plazo de la estructura.

El Ayuntamiento de Boadilla ha anunciado que en 2012 habrá una
inyección de 400.000 €
para obras de mejora en la fachada del Palacio, y que al año siguiente
se inyectarán otros 400.000 € para restaurar parte de las salas más
emblemáticas y con la posibilidad de la apertura al público.
María Teresa de Borbón y Villabriga, Condesa de Chinchón y esposa de
Godoy, retratada por Goya y que se encuentra enterrada en la capilla del
Palacio junto con su hermana María Luisa de Borbón y Villabriga,
Duquesa de San Fernando, tendrá que aún esperar a que el Palacio de su
padre encuentre el proyecto que satisfaga sus necesidades de
restauración. Y cuando esto llegue, que llegará, deberá hacerse
justicia a su gloria pasada.
foto Palacio: medaiteca.educa.madrid.org