Después de dos semanas en las que el principal tema de conversación ha sido el fatídico caso del presunto asesinato del joven Álvaro Ussía a manos de los porteros de una conocida discoteca de Madrid, el Balcón de Rosales, dicho sector ha sido frecuentemente cuestionado en todos los sentidos: licencias, vigilancia, intereses, seguridad, etc.