Porque la concejala de APB María Teresa Bermejo del Pozo no hace más que dar la nota en una mezcla de niña caprichosa y 'bad girl'.
Y es que a su salida de pata de banco con la que nos obsequió cuando defendió a la mujer que había tirado a su hijo recién nacido por la taza del wáter es un acto, supongo, de alteración transitoria de su sentido común, se unen ahora dos numeritos propios de niña...