El Grupo Socialista de
Boadilla del Monte denuncia que el Colegio Federico García Lorca
no garantiza el acceso a la planta superior de los alumnos con
discapacidad.

La Comunidad de Madrid designó al CEIP
Federico García Lorca como un colegio encargado de escolarizar a los alumnos con
discapacidad motórica. Así, la
comisión de escolarización asigna a este centro todos los alumnos con discapacidad.
El
Grupo Socialista de la localidad asegura que este colegio
no dispone de rampas de acceso a la planta superior, ni de ascensores externos con alimentación eléctrica independiente, por lo que no se está cumpliendo la
Ley de Promoción de la Accesibilidad y Supresión de Barreras Arquitectónicas.
Asimismo, el PSOE afirma que los
padres de estos niños han acudido en multitud de ocasiones a la
concejalía de Educación del Ayuntamiento de Boadilla del Monte e incluso han hablado con el propio alcalde para explicarle el problema que tienen desde hace años. También han acudido al
Defensor del Menor y al Defensor del Pueblo.
Según el Portavoz Socialista,
Pablo Nieto, «Que un colegio clasificado por la CAM como especial para niños con discapacidad no lo sea, es simplemente inaceptable. Además, que hayan pasado más de cinco años sin que
la Comunidad de Madrid ni el Ayuntamiento hayan puesto remedio a este grave problema es una prueba de la
escasa sensibilidad y la situación de desgobierno en que se haya sumido el partido popular de Boadilla».
Ante estas acusaciones, el alcalde
Juan Siguero ha puntualizado:
Es absolutamente falso que los alumnos con discapacidad motora que cursan estudios en el
CEIP Federico García Lorca «se enfrenten a múltiples dificultades» a la hora de acceder a las aulas, tal y como señala la oposición socialista.
Dentro del organigrama funcional del centro, y con el objetivo de lograr una armonia en la comunidad educativa del García Lorca, se optó por ubicar a los alumnos con problemas motóricos en la
primera planta del edificio, situado a pie de calle, con el objetivo de facilitarles al máximo el acceso al centro, totalmente adaptado, y que estos alumnos, de paso, puedan acceder a espacios comunes tales como son el patio de recreo, el comedor, o la sala de fisioterápia, específica para ellos.
«No es tolerable confundir la operatividad y funcionalidad del centro, buscando lo mejor para todos los miembros de la comunidad educativa del García Lorca, alumnos motóricos incluidos, con argumentos discrimnatorios alguno», ha puntualizado Siguero.