En la primera parte, los boadillenses jugaron como habitualmente hacen, y dominaron claramente a su rival. A pesar de jugar fuera de casa, eran conscientes de que el rival era el penúltimo y comenzaron arrollando. Al descanso se llegó con un claro 1-5 en el marcador, que obligaba a pensar en la paliza visitante. Además de los cinco goles, dispusieron de ocasiones para ampliar aún más el marcador.