La UDRB comenzó controlando el balón, y se adelantó en el minuto 6. Los segovianos, lejos de hundirse, empezaron a adueñarse de la pelota y dispusieron de dos claras ocasiones que terminaron chocando contra el poste de la portería visitante. Poco después lograron el empate y el partido se volvió loco. Tras el gol que volvía a situar a los boadillenses por delante, dos doble-penaltis transformados por Juanlu provocaban que los locales se fuesen al descanso ganando por 3-2.