El Pew Research Center acaba
de publicar 'El estado de los medios de información 2008', quinto
informe anual del Project for Excellence in Journalism y un punto de referencia
para quien quiera acercarse al hoy y ahora de la profesión periodística. El informe
es un profundo análisis de la situación en la que se encuentran los medios en
Estados Unidos, que este año saca a la luz interesantes conclusiones. Quizá
la más importante es que, a diferencia de los que se suele
creer, el número de personas que manifiestan interés por las noticias va en
aumento. En palabras de uno de los autores del informe, Rick Edmonds, «según la mayoría de las mediciones realizadas, la audiencia de las noticias está
creciendo si tenemos en cuenta la web y los medios impresos».
En
concreto, ¿qué es lo que pide la audiencia? Según los analistas del
Pew Center, la gente quiere acceso sencillo a las noticias específicas que
demanda. El público reclama una continua actualización, y también quiere estar
en condiciones de utilizar esa información en una comunidad amplia. Quiere que
los medios informativos le permitan tener de qué hablar, debatir, responder a
preguntas, e incluso que le ayuden a conocer personas que piensen de modo
similar o que defienda posturas distintas para pensarlas y ensayar argumentos en
contra.
Es cierto que el nuevo decorado
presenta unas condiciones únicas: nunca en la historia ha existido un acceso mayor
a la información. Pero junto a esto, la proliferación de fuentes interesadas -instituciones, empresas, ONG...- que quieren vender su punto de vista, lleva a
pensar que todo es opinión e interés, lo cual puede fomentar el escepticismo
del público. De aquí que haya quienes consideren que la prensa convencional debe destacarse de ese
puro suministro de información, para decidirse por el análisis original y
hondo.
«Nunca
ha habido mejores tiempos para ser periodista», afirma Mark
Briggs, autor de Journalism 2.0.
Profesor de la Universidad de Seattle y actual subdirector adjunto para noticias interactivas del periódico Tacoma News Tribune, Briggs obtuvo en
2002 el premio James K. Batten Innovator, y más tarde fueron también premiados
sus proyectos creativos en The Herald -2003 y 2004-.
Es clara la profundidad de los cambios, y
también que estos afectarán inevitablemente -ya lo están haciendo- a las
rutinas redaccionales de los medios. Como afirma Dan Gillmor, director del
Center for Citizen Media de la Universidad de Berkeley -California-, «los medios han de modificar la manera en que informan e incorporar
nuevos métodos y tecnologías. Ésta ya es una buena razón para hacer mejor periodismo. Tienen que
arriesgar e innovar. Incluso de un fracaso se aprenden lecciones. Para ser más competitivos, los medios
tienen que ver lo que están haciendo sus audiencias en la red».
Dan Gillmor está
entre los principales expertos de uno de esos grandes caminos de renovación que
intenta abrirse paso en el universo informativo: el periodismo ciudadano. La institución que dirige (citmedia.org) busca
enseñar a la gente el modo de obtener mejor información y, sobre todo,
las herramientas tecnológicas que permiten crear contenidos. En el fondo se
trata de hacer, de los ciudadanos, periodistas. Y es que Gillmor está
convencido de que la solución del periodismo pasa por una
democratización de los medios a través de la participación. Según él, esto abre
un horizonte nuevo al periodista, pero en absoluto lo suprime.
La pregunta puede ser dónde entra aquí
el periodista… si es que hace falta. Para Gillmor, no hay duda de la necesidad de su permanencia por lo
que puede aportar en el nuevo panorama: «Los principios no cambiarán:
exactitud, meticulosidad, imparcialidad, independencia, transparencia. Las
técnicas serán de algún modo diferentes pero no sustancialmente. Pero con el
tiempo los periodistas llegarán a ser más guías que oráculos, ayudando a su
audiencia a encontrar el mejor y más relevante material».