Sin embargo, además del publicitario cabe también un
análisis sobre los efectos educativos del nuevo fenómeno, mucho más
interesante cuando se habla de centenares de miles de usuarios en un único país
y de un público juvenil.
El
análisis de las tareas que los jóvenes desempeñan en Tuenti también da que pensar sobre sus
efectos socializadores y académicos. Aunque las redes sociales nacieron en un
entorno universitario y como modo de intercambio de conocimientos en el ámbito
académico, esta utilidad no es la más desarrollada en Tuenti. En un interesante estudio titulado 'The Protean Self: human resilience in an age of fragmentation',
Robert Jay Lifton define a esta generación puntocom como seres humanos 'proteicos' que viven en un mundo de cuñas sonoras de siete segundos;
acostumbrados a acceder, perder y recuperar la información rápidamente;
disponibles para prestar atención pero sólo unos instantes; poco dados a la
reflexión, si bien más espontáneos; gustan de ser valorados más por su creatividad
que por su laboriosidad.