Rastro oculto es un filme realizado con cierta
elegancia, a pesar de la dureza de ciertas escenas, por el director de
películas como Frecuency. Y aunque es muy lineal y simple en algunos
momentos, pone sobre el tapete un interesante tema de ética de la imagen: la
responsabilidad de los usuarios de Internet (lo
mismo se podría decir de la telebasura) en el fomento de los contenidos
ilegales o inmorales que se difunden por la red. La película muestra como el
afán de morbo de ciertos internautas los convierte en cómplices del asesino.
También otro personaje de Rastro oculto sufre las consecuencias
posibles, en algunos casos, de los encuentros a ciegas concertados por
Internet.