Alberto López Viejo y Arturo González Panero asisten a una demostración del uso de desfibriladores
El alcalde de Boadilla del Monte, Arturo González Panero y
el consejero de Deportes de la Comunidad de Madrid, Alberto López Viejo, han
asistido a una demostración de lo importante que es usar un desfibrilador
después de que a una persona le de un infarto. El acto se ha celebrado en la
piscina municipal del municipio en una demostración que dirigía personal médico
que ha demostrado que el uso de estos aparatos puede salvar vidas ante un
ataque al corazón. En las piscinas municipales de nuestro municipio tienen dos
sistemas de actuación contra los infartos.
La consejería de Deportes de la Comunidad de Madrid lleva a
cabo un plan de subvenciones cuyo objetivo es facilitar la instalación de este
sistema en los municipios madrileños.
El alcalde de Boadilla ha asegurado que
«en un municipio como Boadilla que cuenta con un elevadísimo número de
deportistas y que ha sido Ciudad Europea del Deporte 2007 es fundamental que
contemos con desfibriladores en nuestros centros deportivos. Actualmente,
disponemos de uno en la piscina del complejo deportivo municipal y de otro en
la piscina cubierta, pero hemos solicitado la subvención que concede la
Comunidad de Madrid para la adquisición de estos sistemas que pretendemos llevar
a todos nuestros centros».
Por otra parte, López Viejo ha destacado que «el
manejo de estos desfibriladores es sencillísimo y basta con seguir las breves
instrucciones impresas en el propio desfibrilador. En caso de no ser necesario
su uso, la propia máquina lo detecta y no produce la descarga eléctrica, por lo
que el margen de error es prácticamente nulo».
Una pequeña inversión puede
salvar muchas vidas
El suministro de este equipo supone una inversión muy
reducida, su coste medio ronda los 2.000 euros. La capacitación del personal es
rápida y simple porque el fácil manejo del equipo y el corto período de
formación contribuyen a que diversos organismos médicos de nuestro país
recomienden su instalación en locales y zonas que por la actividad que
desarrollan concentran un elevado número de personas.
La parada cardiaca fuera
de un hospital, que se produce de repente, es un gran problema para la salud
pública. En los establecimientos, locales y espacios de concurrencia pública
como instalaciones deportivas, se pueden dar casos de emergencia o urgencia
vital en los que la rapidez es imprescindible para ofrecer una atención
adecuada.
Los desfibriladores semiautomáticos externos han contribuido a que la
comunidad científica internacional apoye el uso de estos sistemas por personal
no médico pero sí debidamente capacitado. Estos aparatos permiten identificar
con un alto índice de fiabilidad las arritmias susceptibles de desfibrilación y
de forma semiautomática, con una acción voluntaria y guiada del que lo maneja,
producen una descarga eléctrica que puede salvar la vida de la persona.