Después
de visitar los terrenos destinados a la ampliación del campo de golf de
Boadilla, Miguel Aguado declaró en la rueda de prensa que «no es decente utilizar modificaciones de tipo
urbanístico de forma continuada como pretexto que lleven al final a transformar
una zona muy rica en flora, un gran encinar con riqueza y una alta
biodiversidad en un campo de golf. No todo vale, ni ética ni legalmente. Esta
zona es de interés ambiental para toda la región, su captación de aguas es
necesaria para la zona e incluso para la Casa de Campo».